24 de setembro de 2015

Portugal consagra a su príncipe Afonso

O jornal El Mundo publicou um interessante artigo sobra a Casa Real portuguesa e o Príncipe da Beira, que exige no entanto alguns esclarecimentos:

1) O Príncipe Dom Afonso é Príncipe da Beira por ser o filho mais velho do Duque de Bragança, não por ter sido consagrado a Senhora da Lapa.

2) A sondagem de opinião realizada pela Universidade Católica em 2009 informava que 29% dos Portugueses consideravam melhor ter um Rei que um presidente da República...
À sondagem encomendada pela Comissão do Centenário da República, 40 % dos inquiridos responderam que "não eram republicanos ".

3) O Duque de Bragança desde 1974 vem sendo convidado para entrevistas de rádio e televisão, sendo por isso bastante conhecido dos portugueses. Visitou a convite dos Presidentes das Câmaras metade dos municípios portugueses.

4) Em 2013 o Parlamento de Timor-Leste concedeu ,por unanimidade , ao Duque de Bragança a nacionalidade Timorense, " pelos altos serviços prestados à Nação " .
Foi recebido oficialmente por Presidentes da República ou Primeiros Ministros de todos os países de língua Portuguesa e por todos os Reis e Rainhas da Europa e da Ásia .


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Si hay una fecha que jamás olvidará Carlos de Inglaterra es la del 1 de julio de 1969, día de su investidura como príncipe de Gales. Tampoco olvidará Felipe VI el 1 de noviembre de 1977, donde fue proclamado Príncipe de Asturias en Covadonga. Del mismo modo, y más recientemente, Afonso de Braganza tampoco olvidará el 6 de septiembre de 2015, día en el que fue consagrado como príncipe heredero del inexistente trono portugués.
Afonso de Santa María Heredia de Braganza es hijo de Don Duarte Pío, duque de Braganza y pretendiente al trono de Portugal, y de su esposa, Isabel de Heredia. Es duque de Barcelos y desde el pasado 6 de septiembre, afianza su posición de príncipe da Beira, título que ostentan los primogénitos de los reyes portugueses, o en este caso, de sus legítimos pretendientes.
Los actos se llevaron a cabo los pasados 5 y 6 de septiembre en el consejo de Sernancelhe, al norte del país vecino. En su primer día en la localidad, Don Duarte y su hijo Afonso, fueron recibidos por el alcalde, Carlos Silva Santiago, en el salón noble de los Pazos del Consejo y visitaron la biblioteca local, el museo parroquial Padre Cándido y fueron agasajados por varios grupos de "Rancho folklórico", el baile tradicional portugués. No obstante, el acto solemne no tuvo lugar hasta el día siguiente, con la consagración del primogénito ante la Virgen da Lapa, en la población del mismo nombre. La consagración tuvo lugar en el Santuario de la Virgen da Lapa y es una tradición secular en la casa real portuguesa. Hasta la pequeña aldea acudieron centenares de simpatizantes de la causa monárquica, al igual que otros tantos devotos de la virgen.
Don Afonso tuvo como padrinos de su consagración como príncipe da Beira aÁlvaro de Menezes, de la Real Casa de Viseu, y el prestigioso profesor catedrático Carvalho Rodrigues. Como no podría ser de otra forma, la ceremonia contó con la presencia de Sus Altezas Reales los duques de Braganza, don Duarte y doña Isabel, padres de Afonso, así como de sus dos hermanos menores, la infanta Maria Francisca y el infante Diniz, también duque de Oporto.

Respeto por reyes no reinantes

Portugal, que es una república desde 1910, ha aprendido con los años a convivir con su familia real en un ambiente de perfecto respeto y afecto. Con el motivo de la celebración del centenario de la república en el año 2010, se hizo público un sondeo donde quedaba patente la preferencia de los portugueses por el modelo republicano. Mientras un 72% se mostraba partidario de la república, sólo un 11% se mostraba abiertamente monárquico, un 10% prefirió no contestar y un 7% le era indiferente vivir en una monarquía constitucional o en una república. No obstante, lo cierto es que el peso de los Braganza en la sociedad portuguesa ha ido en aumento en los últimos años.
Motivado quizá por la profunda crisis económica del que el país empieza a salir y su rescate financiero a manos de la troika, el debate volvió a estar en las portadas de los periódicos y también en la sociedad lusa. Aunque lejos de existir un fervor monárquico, lo cierto es que algunos políticos y muchos ciudadanos han ido manifestando su gran desconcierto con la república, principalmente en estos tiempos difíciles. Que el debate exista ya es considerado por muchos adeptos de la causa como una pequeña victoria porque hasta hace bien poco, tal cosa era impensable. La monarquía en Portugal era casi un tabú. Para ello ha contribuido y mucho el actual duque de Braganza.

El perfil de Duarte

Duarte de Portugal es un hombre sensato. Gracias a su sensatez y campechanía ha sabido ganarse el cariño de los portugueses, para los que fue prácticamente un desconocido hasta su boda con Isabel de Heredia. La pareja se casó en 1995, año de inflexión en la causa monárquica portuguesa. Tras años de ostracismo, su familia real volvía a copar titulares en la prensa. Lo mismo siguió pasando con el nacimiento de los tres hijos de la pareja. Poco a poco, Isabel y Duarte se fueron ganando el respeto de los portugueses y se convirtieron en asiduos de las revistas de sociedad en el otro país ibérico. Pero el gran salto ha sido más reciente. Con el país inmerso en una crisis económica sin precedentes, don Duarte, en un discurso pronunciado en el pasado 5 de octubre, día de la fundación de Portugal como reino- curiosamente, el mismo día pero de 1910 se proclamó la república- logró conectar con los ciudadanos. El duque de Braganza hizo una radiografía certera del Portugal actual y de sus desafíos para el futuro. Empatizó con las clases más desfavorecidas y del papel cuché pasó a ocupar espacio en los periódicos de mayor proyección, dentro y fuera de sus fronteras. Sin ir más lejos, en lo que va de año, el periódico Diario de Noticias, el de mayor prestigio en el país vecino, ha publicado una entrevista a Don Duarte, el 4 de agosto, y otra a su esposa, el pasado 25 de julio.
El joven Afonso parece seguir por esta misma línea. Pocos escándalos y mucho servicio a Portugal. Con 19 años recientemente cumplidos ingresará en la universidad. Se sabe de sus preferencias por la Biología y las Ciencias Políticas, aunque de momento no ha trascendido qué estudiará finalmente. Alto, rubio y apuesto, siempre ha destacado por la discreción. Dicen que de su padre ha heredado la campechanía y de su madre, la prudencia. Tiene nacionalidad portuguesa, brasileña y timorense, porque así lo aprobaron las cortes de Timor Oriental en agradecimiento al apoyo prestado por don Duarte a la isla, ex colonia portuguesa y que vivió años bajo la invasión de Indonesia. De hecho, la relación de los Braganza es muy estrecha con los países de habla portuguesa, anteriormente conocidas como provincias de Ultramar. Al igual que sus padres y sus hermanos, dispone de pasaporte diplomático y no han sido pocas las veces que el gobierno portugués ha mandado a la familia en representación del país a las repúblicas africanas de habla lusa. Admiradores de Simeón de Bulgaria, han mandado un mensaje claro a los portugueses: "Estamos para servir a Portugal si los portugueses consideran que nos necesitan". De momento, Portugal ha consagrado a su príncipe. Quizá sea el renacer de una causa que muchos creen perdida.
Fonte: El Mundo


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